En un mundo hiperconectado donde el estrés parece la norma, la ansiedad ya no es solo un estado mental; es una respuesta física que se aloja directamente en nuestro cuerpo, por lo que practicar ejercicios para combatirla se ha vuelto una necesidad.
Si has notado que en momentos de tensión, tus hombros se elevan, tu mandíbula se tensa y tu respiración se vuelve superficial. Intentar pensar en positivo o racionalizar el miedo cuando estás en medio de una crisis suele ser inútil, porque el sistema nervioso autónomo ya ha activado la señal de alarma.
Aquí es donde entra la psicología de los ejercicios somáticos, que revolucionan el bienestar al entender que para calmar la mente, primero debemos relajar el cuerpo.
No le hablen que es casado | Programa del 20 de agosto 2026 de Acércate a Rocío
Los 3 ejercicios somáticos para apagar la ansiedad
- El abrazo de la mariposa
Cruza tus brazos sobre el pecho, colocando las manos justo debajo de tus clavículas. Comienza a dar golpecitos suaves y alternados con tus manos: primero la izquierda, luego la derecha, a un ritmo constante y pausado. Acompaña el movimiento con respiraciones profundas.
Este ejercicio funciona por la estimulación bilateral para conectar ambos hemisferios del cerebro. Al hacerlo, el sistema nervioso procesa la sobrecarga emocional, reduce la frecuencia cardíaca y disminuye drásticamente la producción de cortisol.

- Liberación de la mandíbula y sacudida vagal
Deja caer tu mandíbula abriendo la boca suavemente, sin forzar. Mientras mantienes esa posición, comienza a sacudir tus manos, brazos y luego tus hombros de manera libre, como si te estuvieras quitando gotas de agua. Hazlo durante un minuto continuo mientras exhalas con un suspiro sonoro.

- El balanceo del peso seguro
Ponte de pie o siéntate derecho con los pies bien apoyados en el suelo. Comienza a balancear tu cuerpo lentamente de lado a lado, o de adelante hacia atrás, de forma rítmica. Enfoca toda tu atención en la presión que ejercen tus pies contra el piso o tus glúteos contra la silla, sintiendo el soporte físico debajo de ti.
