Está comprobado que la actividad física es fundamental para poder tener una vida saludable y que nos permitirá mantener nuestro peso, disminuir la grasa corporal, pero también contribuye a gozar de una buena salud y evitar enfermedades. Sin embargo, los expertos coinciden en que entrenar más de la cuenta puede traer serias consecuencias para la salud y que deja der disciplina para pasar a convertirse en compulsión, por lo que hay siete señales que indican que eres un adicto al ejercicio físico y no lo sabías.
“Le voy a dedicar el platillo": Julio planea tener un gesto muy especial en MasterChef 24/7 (VIDEO)
Para todas aquellas personas que les encanta verse bien y en forma, no tiene nada mala ir al gimnasio o entrenar más de tres veces por semana y es que esto es una manera de bajar de peso, de mantener el peso corporal y evitar lesiones. Incluso, hay quienes utilizan el ejercicio físico como terapia y necesitan despejarse de los problemas, por lo que no les puede faltar su rutina de ejercicios.
Sin embargo, hay un punto en que la actividad física deja de ser una disciplina y se convierte en compulsión; es decir, una adicción al ejercicio físico y que puede generar consecuencias negativas para la salud y para las relaciones personales. La diferencia entre disciplina y compulsión no está en la cantidad de horas semanales sino en la libertad. Es por este motivo, es que hay 7 señales que indican que eres un adicto al ejercicio y deberías tener en cuenta.
7 señales que indican que eres adicto al ejercicio
- Entrenar pese al dolor o lesiones
- Ansiedad, culpa o irritabilidad al faltar al entrenamiento
- Priorizar el entrenamiento por sobre otras áreas de la vida
- Pérdida de disfrute y sensación de obligación
- Entrenamiento oculto o doble sesión al comunicarse
- Defensividad ante sugerencia de descanso
- Síntomas físicos de sobreentrenamiento
Consecuencias de la adicción al entrenamiento
Las consecuencias de la adicción al ejercicio pueden ser perjudiciales para la salud y es que aborda varias dimensiones que van más allá del desgaste físico, ya que puede ocasionar angustia emocional elevando los niveles de cortisol, activa el sistema nervioso de manera sostenida con consecuencias en el sistema inmunitario.
