La sansevieria, conocida de forma popular como Lengua de Suegra y que se debe colocar en cierta zona de la casa, tolera periodos prolongados sin agua y puede desarrollarse con distintos niveles de iluminación. Por esa resistencia también circulan numerosos trucos caseros para mantenerla en mejores condiciones, entre ellos colocar un cerillo o fósforo dentro del sustrato.
¿Por qué clavar un fósforo en la Lengua de Suegra?
La recomendación circula principalmente como una medida casera contra pequeños insectos y hongos superficiales. De acuerdo con un artículo de Radio Fórmula, a este procedimiento se le relaciona como un recurso doméstico para macetas pequeñas, aunque no hay estudios científicos de que esta práctica controle plagas o enfermedades en sansevierias, que tiene un objetivo ponerla en la casa.

El fósforo rojo se encuentra principalmente en la superficie de fricción de las cajas, mientras que la cabeza contiene otros compuestos, entre ellos clorato de potasio y azufre. Por eso, introducir varios cerillos no equivale a aplicar un fertilizante con fósforo en una dosis conocida.
Cuidados de la Lengua de Suegra
Durante el invierno, la planta necesita todavía menos agua porque reduce su crecimiento y utiliza el líquido almacenado en sus hojas carnosas. Asimismo, se recomienda un sustrato con buen drenaje.
Se aconseja utilizar fertilizante líquido para plantas de interior o un producto específico para cactus durante la temporada de crecimiento, aproximadamente de abril a septiembre. Esta recomendación sustituye una fuente de nutrientes incierta por un producto.
Recomendaciones para la Lengua de Suegra
Si el objetivo es corregir un crecimiento lento, primero conviene revisar iluminación, humedad y drenaje. Por ello, se recomienda luz adecuada, riego solo cuando el sustrato se haya secado y alimentación durante la etapa activa de crecimiento.
En conclusión, este método es bajo en costo y resulta fácil, pero no debe confundirse con un tratamiento hortícola comprobado. Si existen manchas, insectos, mal olor, raíces blandas o pérdida de hojas, es recomendable identificar primero la causa antes de incorporar sustancias al sustrato.
