La piel de los pies carece de glándulas sebáceas, lo que la vuelve extremadamente susceptible a la deshidratación profunda. Por ello, la aplicación de un bálsamo casero puede funcionar como remedio para los talones agrietados o resecos.
Este no es solo un problema estético incómodo, sino que pueden convertirse en grietas profundas muy dolorosas que sirven como puerta de entrada para infecciones bacterianas.
Aunque el mercado ofrece decenas de cremas comerciales, muchas de ellas contienen alcoholes o fragancias sintéticas que irrital las heridas abiertas.
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Así preparas un bálsamo casero para los talones agrietados
Algunos de los ingredientes necesarios para hacer la preparación son:
- 20 gramos de cera de abejas pura
- 70 ml de aceite de caléndula
- 10 ml de aceite de coco o manteca de karité
- 3 gotas de aceite esencial de árbol de té o lavanda
Para prepararlo debes seguir las instrucciones que se detallan a continuación:
- Fundir los ingredientes
Coloca la cera de abejas y el aceite de caléndula en un recipiente de vidrio limpio. Llévalo al baño María a fuego bajo hasta que la cera se derrita por completo y se mezcle homogéneamente con el aceite.

- Enfriar y enriquecer
Retira el recipiente del fuego. Deja que repose durante un minuto y añade las gotas de aceite esencial para evitar que sus propiedades volátiles se evaporen con el calor extremo.
- Envasado
Vierte el líquido caliente con mucho cuidado en un frasco de vidrio previamente desinfectado. Déjalo enfriar a temperatura ambiente sin tapar durante un par de horas hasta que solidifique por copleto y adquiera una textura untuosa.

Para aplicarlo, sumerge tus pies en agua tibia con un puñado de sal de grano durante 10 minutos, así suavizas la piel gruesa.
También pasa una piedra pómez o una lima para pies de forma muy suave sobre los talones. Evita lijar con fuerza, ya que esto activa un mecanismo de defensa en la piel que la vuelve más gruesa y dura.
Seca perfectamente tus pies con una toalla y aplica una cantidad generosa del bálsamo casero para al final colocarte unos calcetines de algodón grueso y dejar actuar toda la noche.
