Rellenar la ceja después de los 50 años puede ayudar a que el rostro se vea más definido, despierto y equilibrado, siempre que se respete su forma natural y se utilice poco producto. Reconstruir visualmente esos pequeños espacios con un lápiz fino, sombra o gel con color puede generar un efecto más fresco sin necesidad de dibujar una ceja completamente nueva.
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El objetivo del maquillaje en esta etapa no debería ser conseguir unas cejas gruesas y perfectamente simétricas. Más bien, todo debería apuntar a recuperar parte de la definición que se ha perdido.
¿Cómo rellenar las cejas después de los 50 años para conseguir un efecto rejuvenecedor?
La técnica más favorecedora consiste en imitar los pequeños pelos de la ceja en lugar de rellenar toda la superficie de manera uniforme. Para ello, un lápiz de punta fina puede ofrecer mayor precisión, mientras que una sombra aplicada con un pincel angulado permite conseguir un acabado más difuminado.
- Comienza por los huecos: identifica las zonas donde falta densidad y concentra allí el producto en lugar de maquillar toda la ceja por igual.
- Haz trazos pequeños: dibuja líneas finas siguiendo la dirección natural del crecimiento del pelo. Evita crear una franja continua.
- Suaviza el inicio: la parte más cercana al entrecejo suele favorecer un acabado más natural cuando queda ligeramente difuminada y menos marcada.
- Define el arco sin exagerarlo: un arco demasiado alto o artificial puede endurecer la expresión. Es preferible seguir la estructura natural de la ceja.
- Alarga ligeramente la cola si hace falta: cuando la cola se ha vuelto más corta o escasa, unos pocos trazos pueden recuperar visualmente su longitud.
- Fija con gel: un gel transparente o con un toque de color puede peinar los pelos y mantenerlos en su sitio sin necesidad de aplicar una gran cantidad de producto.
El tono también es determinante. No siempre conviene escoger un lápiz exactamente del mismo color que el cabello. En muchos casos, un tono ligeramente más suave permite conseguir un resultado menos rígido.
La maquillista Lisa Eldridge también ha mostrado en sus técnicas de maquillaje la importancia de construir la definición de manera progresiva. Aplicar poco producto y añadir más únicamente donde sea necesario permite controlar mejor la intensidad y evita que las cejas se conviertan en el elemento dominante del rostro.
¿Cuál es el error de maquillaje que marca tus líneas de expresión y no sabías?
Uno de los errores que puede hacer que el rostro parezca más rígido después de los 50 años es intentar rejuvenecerlo aplicando demasiado maquillaje. En el caso de las cejas, esto ocurre cuando se rellenan completamente con un producto muy oscuro, se dibuja un contorno marcado o se crea una forma demasiado geométrica.
Cuando el maquillaje se extiende hacia la zona del entrecejo, puede llamar más la atención sobre las líneas que aparecen alrededor de esa área. Para conseguir un resultado más natural, conviene evitar:
- Dibujar una ceja completamente nueva: modificar demasiado la forma natural puede hacer que la expresión pierda espontaneidad.
- Usar negro intenso: este tono puede crear un contraste demasiado fuerte, especialmente si el cabello o las cejas naturales son más claros.
- Marcar demasiado el inicio: un comienzo cuadrado y oscuro puede endurecer inmediatamente la expresión.
- Rellenar todos los espacios: dejar pequeñas zonas de piel entre los trazos ayuda a conservar un aspecto similar al pelo real.
- Aplicar demasiado corrector alrededor: perfilar la ceja con una línea muy evidente de corrector puede generar un efecto artificial y dirigir la atención hacia la textura de la piel.
Una vez terminada la ceja, resulta útil alejarse del espejo y observar el rostro completo. Si lo primero que destaca son las cejas, probablemente haya demasiado producto. Si, en cambio, la mirada parece más definida pero la ceja continúa viéndose natural, la intensidad está mejor equilibrada.
