Peter Lloyd pasó gran parte de su vida sin saber leer ni escribir, hasta que a los 42 años decidió cambiar su historia. Lo que comenzó como una situación desesperante en un supermercado terminó convirtiéndose en uno de los mayores logros de su vida. Su emocionante testimonio demuestra que nunca es demasiado tarde para aprender y cumplir un sueño pendiente.
En una entrevista publicada por The Guardian el 14 de octubre de 2026, Peter contó cómo logró superar las dificultades que lo acompañaron desde la infancia. Según relató al medio británico, durante décadas encontró maneras de desenvolverse sin leer, pero la pandemia de Covid-19 cambió su rutina y lo llevó a enfrentar una realidad que ya no podía ignorar.
¿Qué le impidió aprender a leer desde niño?
Peter nació con una pérdida auditiva parcial y tuvo dificultades para seguir las clases durante su etapa escolar. A los seis años fue trasladado a una escuela especial, pero sus problemas para concentrarse continuaron. Cuando dejó las aulas a los 16 años, no sabía leer ni escribir y tampoco contaba con las herramientas necesarias para superar esa barrera.

A pesar de ello, consiguió trabajar como conductor de camiones y formó una familia. Durante años, su esposa lo ayudó con las tareas que requerían leer o escribir, hasta que una situación cotidiana lo hizo darse cuenta de cuánto necesitaba cambiar.
¿Qué pasó para que decidiera aprender a los 42 años?
Durante el confinamiento, Peter fue al supermercado para comprar leche apta para su esposa y su hijo, quienes tenían alergias a los lácteos y la soya. Sin poder leer las etiquetas con seguridad, sintió miedo de elegir un producto que pudiera hacerles daño. Aquella experiencia lo impulsó a pedir ayuda.
Su esposa le habló de Read Easy, una organización británica que ayuda a adultos a aprender a leer. Con el acompañamiento de una voluntaria llamada Alison Hollinrake, comenzó desde lo más básico y estudió dos veces por semana durante tres años.
El libro que cambió su vida
Peter se propuso leer el primer libro de Harry Potter, una meta que finalmente consiguió. Hoy puede seguir recetas de cocina junto a su hijo y tiene varios libros en proceso de lectura. Además, se convirtió en embajador de Read Easy para animar a otras personas a pedir ayuda sin sentir vergüenza.
Su historia recuerda otros casos de superación, como el de una mujer que aprendió a leer a los 40 años y llegó a convertirse en una reconocida autora, documentado por Clarín.
Para Peter, aprender a leer no fue solamente adquirir una habilidad: significó abrir una puerta que había permanecido cerrada durante décadas. Ahora quiere seguir estudiando inglés y ayudar a quienes atraviesan dificultades similares.






