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El método casero para devolverles el blanco a las toallas

Conoce un método sencillo para recuperar el blanco de las toallas percudidas y devolverles suavidad sin recurrir al cloro ni a productos agresivos.

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|Freepik/Canva

Con el uso frecuente, las toallas pueden perder su color blanco y adquirir un aspecto percudido debido a la acumulación de residuos, humedad y productos de cuidado personal. Mantenerlas limpias no siempre significa recuperar su apariencia original.

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Para devolverles un aspecto más cuidado y conservar su suavidad, existen alternativas sencillas que pueden incorporarse al lavado habitual. A continuación, te contamos cómo aplicar este método en casa sin utilizar cloro.

¿Cómo blanquear toallas percudidas sin usar cloro?

Para recuperar el blanco de las toallas percudidas sin utilizar cloro, el blanqueador con oxígeno activo es una de las alternativas más efectivas. Primero, coloca las toallas en un recipiente amplio con agua tibia o caliente y añade la cantidad de producto indicada por el fabricante. Déjalas en remojo durante varias horas o toda la noche, siempre que las instrucciones lo permitan.

Después, lava las toallas en el lavarropas con una cantidad moderada de detergente y evita incorporar suavizante, ya que puede dejar residuos sobre las fibras y reducir su capacidad de absorción.

Otra alternativa para casos de opacidad leve es utilizar bicarbonato de sodio y vinagre blanco en lavados separados. El bicarbonato puede ayudar a desprender residuos y eliminar olores, mientras que el vinagre contribuye a retirar restos de jabón. No deben mezclarse en el mismo lavado, ya que se neutralizan entre sí.

Si el percudido es más intenso, también existen tratamientos de decapado con productos específicos, aunque requieren mayor cuidado y deben realizarse respetando siempre las indicaciones de la etiqueta de cada toalla.

¿Cada cuánto tiempo se deben lavar las toallas?

Las toallas de baño deben lavarse aproximadamente una vez por semana, aunque la frecuencia puede variar según el uso y las condiciones de humedad. Si permanecen húmedas durante mucho tiempo, tienen mal olor o se utilizan después de hacer ejercicio, conviene lavarlas con mayor frecuencia. Después de cada uso, es importante extenderlas completamente para que se sequen y evitar la acumulación de humedad.

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