Deja de gastar cientos de pesos en artículos de limpieza y comienza a usar vinagre. Así como lo lees. Este producto puede convertirse en tu mejor aliado en cuestión de higiene para el hogar. Lo mejor de todo es que su precio es muy accesible y puede encontrarse fácilmente en tiendas y supermercados. Entre sus usos más populares está el de limpiar el lavabo del baño. Aquí te compartimos cómo debes usarlo y para qué sirve.
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¿Para qué sirve rociar vinagre en el lavabo del baño?
¿Estás harto de que las llaves de tu lavabo luzcan viejas y oxidadas? El vinagre es la respuesta. Para que esos grifos luzcan impecables, solo tienes que mezclar partes iguales de vinagre blanco y agua destilada. De tal modo, evitas que se adhieran minerales adicionales a la superficie. Coloca la mezcla en un atomizador para un mejor manejo y rocía directamente sobre esas manchas de cal que deseas quitar. Si lo prefieres, también puedes rociarlo sobre un paño y tallar el grifo.
Deja actuar entre 5 y 10 minutos y listo. Seca con un trapo limpio y humedecido solo con agua. Si la suciedad es demasiada, puedes esperar hasta 30 minutos. Eso sí, nunca dejes que el líquido se seque por completo en la superficie y no ocupes paños o esponjas abrasivas que podrían dañar el lavabo en vez de limpiarlo.
“El secado es la parte a la que prestaría más atención”, explica para Martha Stewart la experta en limpieza Laura Ascher, “Ya que el agua que se queda en el acabado es precisamente lo que provoca que se vuelva a acumular suciedad”.

Otros beneficios del vinagre en la limpieza del baño
El vinagre es perfecto para remover manchas, por lo que también puedes usarlo en otro tipo de actividades de limpieza. Por ejemplo, es bueno para limpiar las paredes y puertas de la ducha, así como el cabezal de la misma. También puedes hacer uso de este producto para asear el inodoro. A diferencia de otras superficies, para esta parte del baño, la mezcla necesitará reposar más. Lo ideal es dejar que repose toda la noche. Como tip extra, espolvorea bicarbonato de sodio y frota con un cepillo para inodoro. ¡Las posibilidades para limpiar con vinagre son infinitas!
