Las lámparas al ser muy utilizadas con el tiempo comienzan a dejar de funcionar por lo que por lo general terminan en la basura. Sin embargo, te vamos a contar como las puedes reciclar.
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Estas lámparas se pueden convertir en objetos decorativos y funcionales. Este tipo de acción permite cuidar el medio ambiente y añadir un toque artesanal único a tu hogar.
¿Cómo reciclar las lámparas?
Mini macetas colgantes o de escritorio
Esta es una opción muy común ya que las lámparas viejas con un soporte excelente. Para lograr hacerlas debes retirar con cuidado la parte superior del metal y los filamentos internos usando una pinza y destornillador.
Luego vas a llenarlas con un poco de tierra o sustrato para poder colocar las suculentas, cactus pequeños o plantas de aire. Si usas focos plásticos, puedes perforar la base con un clavo caliente para crear drenaje.

Floreros hidropónicos elegantes
Otra opción es crear un delicado florero para esquejes. Cuando tengas el foco vacío y limpio, vas a envolver la boquilla con un alambre de cobre para diseñar un soporte que lo mantenga de pie o crea un lazo para colgarlo cerca de una ventana. Coloca ramas pequeñas de plantas que crezcan en agua, como el potus o el bambú de la suerte.
Difusores de aromas caseros
También puedes transformar una bombilla vieja en un ambientador. Tienes que abrir la bombilla y limpiar su interior. Vierte tu esencia o aceite aromático favorito y coloca varitas difusoras de bambú o madera a través de la abertura superior.
Lámparas de aceite de estilo retro
Con esta opción podrás devolverle la capacidad de iluminar. Para lograrlo tienes que limpiar el interior del foco y luego llenarlo con aceite de cocina o parafina líquida. Agrega una mecha de algodón y asegúrate de que la punta quede hacia afuera. Por último, pégala firmemente sobre una base estable de madera o metal.
Adornos con sal de colores o especieros
Por último, puedes utilizarlos como recipientes para organizar o decorar repisas. El paso a realizar es rallar tizas de colores sobre sal común, mezcla bien y llena el foco creando capas de distintas tonalidades hasta el tope.

Otra opción es poder limpiarlos correctamente y usarlos en la cocina como dispensador.
