El truco casero para que el maquillaje no se arruine con el calor y dure más durante el verano consiste en aplicar una fina capa de polvos translúcidos antes de la base de maquillaje. Esta técnica busca absorber parte de la grasa natural de la piel desde el inicio de la rutina.
Durante el verano, el aumento de la humedad, la transpiración y la producción de sebo pueden afectar la duración del maquillaje. Como consecuencia, es frecuente que la base se desplace, aparezcan brillos excesivos o que algunos productos pierdan intensidad a lo largo del día.
Frente a este problema, expertos en maquillaje han recuperado técnicas sencillas que permiten mejorar la resistencia del look sin necesidad de utilizar una gran cantidad de productos. Esto es lo que debes saber.
¿Por qué aplicar polvos antes de la base ayuda a que el maquillaje dure más?
La técnica consiste en invertir parcialmente el orden tradicional del maquillaje. En lugar de aplicar la base y sellarla posteriormente con polvos, se coloca primero una capa ligera de polvos translúcidos sobre la piel preparada e hidratada.
La maquilladora Charlotte Tilbury, reconocida por trabajar con celebridades internacionales, ha explicado en diversas ocasiones que controlar el exceso de brillo desde el inicio es fundamental para conseguir maquillajes más duraderos. Asimismo, la maquilladora Lisa Eldridge suele destacar la importancia de construir capas ligeras para mejorar la fijación de los productos.
Los beneficios atribuidos a esta técnica incluyen:
- Mayor control del brillo: ayuda a absorber parte del exceso de grasa que aparece durante el día.
- Mejor adherencia de la base: crea una superficie más uniforme para la aplicación del maquillaje.
- Mayor duración del acabado: puede reducir la necesidad de retoques frecuentes.
- Aspecto más uniforme: favorece una distribución homogénea de la base.
- Menor sensación de pesadez: permite utilizar menos cantidad de producto.
Los expertos aclaran que el resultado dependerá del tipo de piel y de la calidad de los productos utilizados. Pero coinciden en que esta técnica puede ser especialmente útil para personas con piel mixta o grasa durante los meses de calor.
¿Cómo aplicar correctamente este truco para un maquillaje resistente al verano?
Los maquillistas recomiendan seguir algunos pasos para evitar que el maquillaje se vea excesivamente mate o pierda naturalidad.
- Preparar la piel con hidratación adecuada: una piel bien hidratada favorece una mejor aplicación del maquillaje.
- Aplicar una capa fina de polvos translúcidos: el exceso de producto puede generar un acabado pesado o poco natural.
- Extender la base con moderación: las capas ligeras suelen resistir mejor el calor que las aplicaciones muy densas.
- Sellar únicamente donde sea necesario: especialmente en la zona T o áreas con tendencia al brillo.
- Finalizar con spray fijador: aumenta aún más la duración del maquillaje.
- Evitar tocar constantemente el rostro: esto ayuda a preservar el acabado durante más horas.
La dermatóloga Dra. Shari Marchbein, miembro de la Academia Americana de Dermatología, ha recordado que durante el verano también es importante elegir fórmulas ligeras y no olvidar el uso diario de protector solar, independientemente de la técnica de maquillaje utilizada. Aunque no existen fórmulas mágicas capaces de resistir completamente el calor extremo, aplicar polvos antes de la base puede marcar una diferencia significativa en la duración de los productos sobre la piel.
