La pérdida de pelo en un perro puede tener diferentes orígenes. De acuerdo con la información de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y los criterios utilizados en dermatología veterinaria, es importante distinguir entre la muda fisiológica y la alopecia (pérdida de pelo anormal o la ausencia de crecimiento en determinadas zonas).
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Las alergias, los parásitos externos, las infecciones cutáneas, las alteraciones hormonales y una alimentación desequilibrada también pueden afectar la piel y el pelaje. Por este motivo, los especialistas veterinarios recomiendan observar los cambios en el animal y evitar tratamientos caseros sin orientación profesional.
¿Cuáles son las principales causas de la caída del pelo en los perros?
- Muda natural del pelaje: algunos perros pierden más pelo durante determinadas épocas del año, especialmente aquellos que tienen doble capa. La cantidad también depende de la raza y de las condiciones ambientales.
- Parásitos externos: las pulgas, garrapatas y algunos ácaros pueden provocar irritación, comezón y pérdida de pelo. En perros alérgicos, la picadura de una pulga puede desencadenar una reacción intensa en la piel.
- Alergias: las reacciones a determinados alimentos, sustancias ambientales o productos de contacto pueden provocar picazón, enrojecimiento, lamido excesivo y deterioro del pelaje.
- Infecciones cutáneas: los hongos y algunas bacterias pueden causar zonas sin pelo, descamación, costras y cambios en la piel. La dermatofitosis, conocida como tiña, puede transmitirse a las personas y necesita atención veterinaria.
- Alteraciones hormonales: enfermedades como el hipotiroidismo o el hiperadrenocorticismo pueden producir cambios en el pelaje y la piel. Para confirmarlas se requieren una evaluación clínica y pruebas específicas.
- Alimentación desequilibrada: una dieta que no cubre las necesidades nutricionales del perro puede afectar el crecimiento y la calidad del pelo. No obstante, una muda abundante no significa necesariamente que exista una deficiencia alimentaria.
¿Cuándo debes llevar a tu perro al veterinario por la caída del pelo?
La caída uniforme del pelo, sin lesiones ni otros síntomas, puede corresponder a una muda normal. En cambio, es importante solicitar una consulta veterinaria cuando la pérdida aparece de forma repentina, se concentra en determinadas zonas o está acompañada de cambios en la piel y el comportamiento.
- Zonas sin pelo claramente delimitadas: la aparición de parches de piel descubierta, especialmente en la cara, las orejas, el lomo o las patas, puede indicar un problema dermatológico.
- Picazón intensa o lamido constante: rascarse, morderse o lamerse de manera repetida puede estar relacionado con alergias, parásitos, irritación o dolor.
- Enrojecimiento, costras o descamación: estos signos pueden aparecer en casos de infecciones y otras enfermedades de la piel que necesitan un diagnóstico preciso.
- Heridas, secreciones o mal olor: las lesiones abiertas y los cambios importantes en el olor de la piel requieren una revisión profesional.
- Cambios en el estado general: la pérdida de peso, el cansancio, las alteraciones del apetito o el aumento del consumo de agua pueden acompañar algunas enfermedades.
Durante la consulta, el veterinario puede revisar el historial del animal, la distribución de la pérdida de pelo y el estado de la piel. Según los hallazgos, podría solicitar raspados cutáneos, pruebas para detectar hongos, análisis de sangre o estudios hormonales.
El tratamiento dependerá de la causa y no debe iniciarse con medicamentos humanos, antibióticos, corticoides o productos antiparasitarios sin indicación profesional. Para cuidar el pelaje en casa, se recomienda cepillar al perro según las características de su manto.
También es necesario mantener un control antiparasitario indicado por el veterinario y proporcionarle una alimentación completa y equilibrada, además de evitar los baños excesivos, los champús para personas y la aplicación de aceites esenciales o remedios caseros. Esto se debe a que algunos productos pueden irritar la piel o resultar tóxicos si el animal los ingiere.
