Además de tener un buen sazón y curiosidad por probar nuevas recetas, los participantes de MasterChef 24/7 tienen que volverse estrategas para avanzar en la competencia, lo que muchas veces implica ser egoístas con los demás. Esta es una lección que Claudia aprendió a la mala, pues considera que si fracasó en los retos de salvación fue porque se enfocó en otros platillos y se olvidó de que quería ganar.