Tener delantal negro por sexta ocasión consecutiva causó estragos en el ánimo de Luis, quien a pesar de que siempre trata de estar alegre, terminó cuestionándose su talento en MasterChef 24/7 al no ser capaz de subir al balcón desde las primeras rondas. Y aunque en un principio dejó ver que se sentía desalentado y hasta estaba pensando en cómo sabotearse, recapacitó y comprendió que si va a ser eliminado tiene que ser porque sus compañeros lo superaron y no porque él se rindió.