Recientemente, los cocineros de MasterChef 24/7 tuvieron una clase en la que aprendieron a preparar una de las deliciosas culinarias de mar más famosas: el pulpo.
Sin embargo, debes saber que ell más mínimo error de cálculo puede transformar una proteína noble en una textura gomosa e imposible de masticar. Por ello, durante una de las clases magistrales más técnicas en MasterChef 24/7, el reconocido Chef Edgar Núñez compartió con los participantes un secreto infalible y meramente visual para no volver a fallar en los términos de cocción.
¿Cómo saber si el pulpo ya está cocido?
El chef explicó que, más allá de contar los minutos exactos en la vaporera, la clave definitiva se revela al dar el primer corte. Para garantizar que el pulpo ha alcanzado su punto de ternura ideal y retiene toda su jugosidad, este debe verse completamente blanco por dentro.
Si el centro del tentáculo luce translúcido o grisáceo, significa que las fibras de colágeno no se han roto y el platillo regresará del atril con un delantal negro directo para el participante.
Esta valiosa aportación del chef Edgar Núñez complementa el conocimiento tradicional que resguarda Larousse Cocina, donde se establece que el molusco debe someterse al clásico truco del "espanto". Esta técnica consiste en sumergir al animal lentamente en agua hirviendo con cebolla, laurel, ajo y sal por tres ocasiones consecutivas antes de soltarlo definitivamente. El choque térmico evita que los tentáculos se retuerzan demasiado y ayuda a mantener la piel intacta.
¿Cuánto tiempo se debe hervir el pulpo?
El pulpo suele tardar entre 15-20 minutos por kilo. Una vez que el pulpo cumple su tiempo de hervor y el corte revela ese tono blanco nácar que exige el Chef Edgar Núñez, la proteína queda lista para ser la estrella en una infinidad de recetas de alta gama:
A la intensidad del fuego: Ideal para pasarse por un sellado rápido en un pulpo a la plancha, salteado con mantequilla o al mojo de ajo con un toque de vino blanco.
Frescura tradicional: Perfecto para picarse finamente en cocteles, caldos de mariscos o el clásico guiso playero en su tinta y en escabeche.
