Si alguna vez te has preguntado por qué se te pega la comida en casa o qué instrumento necesitas para lograr ese sellado perfecto en tus carnes, la respuesta suele estar en el material de tus utensilios. Es por eso que en MasterChef 24/7 te explicamos cuál es el mejor material para tus sartenes.
Como se explica en el libro Cocina mucho, desperdicia poco y ahorra más, no es necesario comprar una batería completa de golpe. Lo ideal es equipar la cocina poco a poco a medida que descubres tus propias necesidades culinarias.
¿Cuál es el mejor material para una sartén?
Para ayudarte a tomar la mejor decisión, repasamos las características de las opciones más populares del mercado:
Acero inoxidable: No se oxida ni reacciona con alimentos ácidos. Aunque conduce el calor de forma irregular y carece de propiedades antiadherentes, muchas marcas añaden un disco inferior de aluminio para solucionar la distribución de temperatura.
Acero inoxidable con fondo de aluminio: Combina la durabilidad e higiene del acero con la conducción eficiente del aluminio, evitando que los alimentos entren en contacto directo con este último. Son piezas resistentes y de alta gama, aunque requieren un lavado cuidadoso.
Aluminio anodizado: Sometido a un tratamiento especial que lo vuelve más denso, rígido y naturalmente antiadherente. No altera el sabor de ingredientes ácidos y destaca por su color gris oscuro.
Cobre: Es el rey de la conducción térmica. Aunque suele ser costoso y propenso a rayarse, actualmente existen versiones modernas con recubrimientos antiadherentes para facilitar su mantenimiento.
Hierro forjado: Retiene el calor como ningún otro. En su versión esmaltada, ofrece una superficie antiadherente que dura décadas sin reaccionar a la acidez; mientras que la versión no esmaltada requiere un curado constante con grasa para evitar que se oxide, siendo perfecta para pasar de la estufa directamente al horno o la parrilla.
Teflón: Es la opción antiadherente por excelencia. Hoy en día se aplica como recubrimiento sobre superficies de piedra, jade o titanio mediante procesos completamente seguros. Para alargar su vida útil, basta con lavarlo con esponjas suaves y no apilarlo.
Cerámica: Ligera, resistente a los rayones y apta para el horno. Funciona de maravilla para cocinar con poca grasa, aunque requiere cuidado contra caídas y golpes.
Vidrio templado: Permite vigilar la cocción en todo momento y resiste desde el congelador hasta el horno, con la única precaución de evitar choques térmicos bruscos.
Antes de renovar tu equipo, analiza factores prácticos como la compatibilidad con tu tipo de estufa (gas, inducción o vitrocerámica), el peso, la comodidad del mango y el espacio de almacenamiento en tus gavetas.
