La tensión en las estaciones de MasterChef 24/7 alcanzó su punto más crítico este jueves 25 de junio. En una jornada donde el margen de error era inexistente, los participantes se enfrentaron a uno de los retos de réplica más imponentes de la temporada: ejecutar una caña de filete al nocturno de Oporto, uno de los platos insignia del mismísimo Chef Edgar Núñez. Sin embargo, el verdadero dolor de cabeza de la noche no fue el punto de cocción de la carne, sino el manejo de un ingrediente tan sofisticado como polémico: el foie gras.
¿Qué es el foie gras?
El término, que en francés significa “hígado graso”, hace referencia a un producto procesado de arraigo en el país galo, elaborado a partir del hígado fresco de oca, ganso o pato. En la industria global —y en el set del reality—, el de pato es el más recurrente debido a que resulta más accesible, posee un sabor mucho más intenso y regala un sutil punto amargo que equilibra las salsas dulces, como la reducción de Oporto que demandaba la receta.
Aunque aporta un alto contenido de vitamina A y hierro, los expertos recomiendan un consumo puramente ocasional. Este jueves, domar su textura y lograr que fundiera en perfecta armonía con el filete se convirtió en la línea divisoria entre los que aseguraron su permanencia y los que quedaron al borde de la eliminación.
Se dice que la historia de este ingrediente no nació en París, sino en el antiguo Egipto. Los pobladores de las riberas del Nilo descubrieron la capacidad natural de los gansos y patos para acumular inmensas reservas de energía en el hígado antes de sus largas migraciones. Esta técnica fue heredada por la culinaria romana y preservada posteriormente por las comunidades judías, hasta que Francia la adoptó como una de sus máximas señas de identidad gastronómica.
