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Cicerón, filósofo romano: “Preferiría la paz más injusta a la más justa de las guerras”

Esta es una de las reflexiones más humanas sobre a guerra y sus terribles consecuencias.

Marco Tulio Cerón sobre la guerra

En recientes días, el tema sobre la guerra de ha vuelto uno de los más terribles, pues sin importar qué países venzan, quienes pierden siempre son sus civiles, pues los habitantes no solo viven en carne propia estos atroces actos, sino que heredan estas vivencias por generaciones aún cuando la humanidad tendría que encontrarse en uno de sus puntos más plenos.

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Respecto a la guerra, hay una reflexión muy simple y profunda de Marco Tulio Cicerón, el filósofo romano, quien menciona lo siguiente: “Preferiría la paz más injusta a la más justa de las guerras”, en donde le da la importancia a la paz siempre será preferible por encima de las pérdidas que implica un conflicto de esta naturaleza.

Marco Tulio Cicerón y su frase sobre el por qué se debería evitar cualquier guerra a toda costa

Dentro de esta reflexión Cicerón hace referencia a que por menos atractiva o injusta que sea la paz, esta debería de ser prioridad ante una guerra, siendo que un conflicto solo trae destrucción, sufrimiento y pérdidas, mostrando así una postura humanista ante cualquier conflicto.
Esta frase es una crítica directa a la guerra, siendo que esta en realidad pocas veces es una solución puntual y que suele tener costos humanos inimaginables y muchas veces aislados a lo que se ve desde afuera.

¿Quién fue Marco Tulio Cicerón?

Cicerón fue un político, jurista, filósofo y considerado por muchos como el orador más grande de la República Romana quien luchó por mantener el sistema republicano frente a guerras civiles, trabajando de cerca con figuras como Marco Antonio, Julio César, Pompeyo y Octavio, muchas veces siendo contraparte de las ideas de los mandatarios, lo que eventualmente le costó la vida.

Se sabe que al final de su vida tuvo enemistades con gobernantes como Julio César y Marco Antonio, siendo este último quien ordenó su ejecución en el año 43 a.C. luego de que publicara "Filípicas" una serie de discursos en contra de este mandato, por lo que fue decapitado, siendo que sus manos y cabeza terminaron clavadas en la Tribuna del Foro Romano como muestra de advertencia.

Fue un gran mediador de cultura, e incluso a él se le atribuye la inclusión de la filosofía griega como el estoicismo y platoncismo al pensamiento romano, fijando las bases del latín.