Uno de los muchos motivos por los que Bluey se ha convertido en todo un éxito entre los adultos es porque entiende que a veces ser papá puede ser agotador. Y a veces, a un papá se le agota a tal punto la energía que es difícil encontrar las fuerzas necesarias para jugar con los hijos. Afortunadamente, la serie entiende a las mamás y papás y está llena de ejemplos prácticos protagonizados por Bandit Heeler, el papá de Bluey. Esta persona demuestra que jugar con los niños es conectar con ellos y que muchas veces no se requiere de juguetes costosos o horas libres.
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5 capítulos de Bluey que te inspirarán para que juegues más con tus hijos y no pierdas la oportunidad
Estos cinco episodios de Bluey te enseñarán que, aunque a veces es difícil tener la fuerza y energía para jugar con tus hijos, es algo que no te puedes perder:
1. “Hospital”: dejar que ellos dirijan el juego
En este episodio, Bluey y Bingo juegan con su papá al hospital. Aquí Bandit nos enseña a dejar que el juego fluya como ellas quieren sin importar lo alocadas que puedan resultar sus reglas inventadas. Los niños no buscan muchas veces que un adulto haga algo divertido, solo esperan que participe.

2. “Taxi”: la imaginación vale más que cualquier juguete
Bandit se convierte en un conductor de taxi mientras Bluey y Bingo interpretan a diferentes pasajeros. Bandit y sus hijas arman todo con cosas que se encuentran en la casa y usando su imaginación, por lo que nos hacen un recordatorio de que tampoco es necesario gastar mucho dinero para convivir con ellos.

3. “Piratas”: salir de la zona de confort
A muchos padres y madres les cuesta sentirse cómodos participando en juegos infantiles. En este episodio, Bandit se involucra por completo en una aventura pirata y recuerda a los papás que esto se hace por crear recuerdos únicos con ellos.

4. “Xilófono mágico”: el poder de unos minutos de atención
La historia gira alrededor de un xilófono mágico capaz de congelar personas. Bandit aprovecha el momento para intervenir y crear para ellas una experiencia divertida. Este episodio demuestra que a veces, con regalar unos minutos a nuestros hijos, ellos serán felices y marcará la diferencia.

5. “Isla alfombra”: el verdadero regalo es compartir tiempo
Este es uno de los capítulos más emotivos, pues Bandit forma parte de un mundo imaginario creado por sus hijas. Al final, dejan una enseñanza que muchos padres necesitan escuchar: los niños rara vez recordarán los regalos materiales, pero sí recordarán quién estuvo allí para jugar con ellos.

