Desde su estreno en 2018, Bluey se convirtió en una de las series infantiles más exitosas del mundo. Lo anterior, en gran medida, a su creador, Joe Brumm, quien tiene un nivel de estudios altos que lo han llevado a ganar varios premios y a que su caricatura se transmita en 140 países, como lo es México, donde los niños pueden ver estos capítulos que regalan valiosas lecciones de paternidad para la vida real.
Detrás del fenómeno que es la serie infantil, existe una trayectoria académica enfocada en la animación y el cine, aspecto que influyó directamente en el desarrollo de la caricatura, que tiene estos capítulos que son perfectos para hablar de temas difíciles con los hijos.
Cabe mencionar que la información de Bumm sobre su formación aparece en registros de la Universidad Griffith, entrevistas oficiales y biografías del creador.

El nivel de estudios del creador de Bluey
Joe Brumm cursó la licenciatura de animación en la Griffith Film School, perteneciente a la Griffith University, en Queensland, Australia. Terminó sus estudios en 1998, después de graduarse de la preparatoria Marist College Ashgrove en 1995.
De acuerdo con la información de la institución, esa formación le permitió desarrollar conocimientos en dirección, animación, narrativa visual y producción audiovisual, habilidades que posteriormente aplicó en la televisión infantil.
De colaborar en caricaturas a crear una con su sello
Después de concluir la universidad, Brumm se mudó a Londres, Inglaterra, para trabajar como animador profesional. Durante 10 años colaboró en producciones infantiles como Charlie and Lola, Peppa Pig, Ben & Holly's Little Kingdom y Tinga Tinga Tales.
La experiencia que adquirió le ayudó a crear un estilo narrativo que más tarde pondría en marcha con la serie Bluey, la cual fue inspiración de las producciones en las que le tocó colaborar y que también son top a nivel mundial en el ámbito infantil.
Cabe destacar que las dos hijas de Joe lo inspiraron para inventar las historias y dinámicas familiares. Además, comentó que buscó representar la importancia del juego imaginativo como una forma de aprendizaje cotidiano.
