Llegaron a dejar una lección: Tras el partido entre Japón y Túnez en Monterrey, los aficionados japoneses volvieron a llamar la atención de los mexicanos al recoger la basura de las gradas antes de irse. Lejos de ser una campaña o una acción para las cámaras, esta práctica forma parte de una tradición arraigada en Japón.
Costrumbres de Japón llegan a México
Mientras miles de aficionados abandonan un estadio al terminar el partido entre Japón y Túnez, en México un grupo suele quedarse unos minutos más. No esperan a los jugadores ni buscan una fotografía: recogen la basura que quedó en las gradas.
La escena volvió a repetirse en Monterrey, previo al partido entre Japón y Túnez. Los aficionados japoneses solicitaron 10 mil bosas para recoger la basura dentro y fuera del estadio.
La respuesta fue inmediata y el gobernador de Nuevo León, Samuel García, anunció que no serían 10 mil, sino 20 mil bosas las que estarían disponibles para apoyar la iniciativa.
Para los seguidores japoneses, esta acción no es una campaña ni una obligación. Se trata de una costumbre que forman parte de su formación desde la infancia.
En Japón, los estudiantes de todos los grados limpian sus propios salones, pasillos e incluso ayudan a servir la comida, bajo la idea de cuidar los espacios compartidos es responsabilidad de todos.
La práctica también está relacionada con el concepto de omotenashi, una filosofía basada en el respeto y la consideración hacia los demás.
Desde esta perspectiva, un lugar público no es un espacio que no pertenece a nadie, sino uno que pertenece a todos y, por lo tanto, merece ser cuidado.
¿Te has preguntado por qué los aficionados japoneses siempre recogen la basura después de los partidos?
Además, tradiciones como el Osoji, una limpieza profunda de fin de año con raíces budistas, refuerzan la idea de que limpiar no solo ayuda a mantener el orden, sino también la armonía mental.
Por ello, cada vez que los aficionados japoneses recogen la basura al terminar un partido, su gesto trasciende el futbol y se convierte en una lección de respeto y responsabilidad compartida.
