El transporte público en Tabasco registró aumentos de hasta 20% en sus tarifas, incluyendo un incremento de cinco pesos en taxis. Los usuarios critican el alza, señalando que los salarios no crecen al mismo ritmo y que las unidades carecen de aire acondicionado. El gobierno justifica el aumento por la inflación, el alza en refacciones, combustibles y el crecimiento del salario mínimo acumulado en siete años. Sin embargo, los propios conductores reconocen que la situación económica es difícil, con poco pasaje y baja demanda.
En Tabasco, la tasa de ocupación informal supera el 60% y los salarios bien remunerados escasean. Como ocurre habitualmente ante estos aumentos, el gobierno anunció un proyecto de modernización del transporte sin fecha definida, mientras la población enfrenta otro golpe a su economía.