La mayoría de las mujeres que denuncian violencia familiar en Coahuila abandonan el proceso legal y con ello también renuncian a las medidas de protección que las mantienen a salvo, advirtió Mayra Valdés, secretaria de las Mujeres del estado.
¿Por qué las víctimas retiran las denuncias por violencia familiar en Coahuila?
La funcionaria resaltó que alrededor del 80% de las denuncias por violencia familiar se retiran, generalmente porque las víctimas deciden darle una segunda oportunidad al agresor, sienten miedo o debido a que dependen económicamente de él.
“El problema principal que se tiene de violencia es la violencia psicológica, la violencia familiar, después la violencia física. Las mujeres van, denuncian, se atienden y el 80% de ellas retira la denuncia. ¿Por qué? Porque les dan una segunda oportunidad, les dan el perdón, creen que ellos pueden cambiar”, explicó Valdés a Azteca Noticias.
El riesgo de abandonar las medidas de protección por violencia familiar
Al abandonar el proceso, las mujeres pierden las medidas de protección otorgadas y vuelven a quedar expuestas a sufrir agresiones, incluido el riesgo de feminicidio, advirtió la secretaria de las Mujeres de Coahuila. Por ello, llamó a las víctimas a mantener sus denuncias.
“Yo hago un llamado a todas las mujeres que tengamos esa valentía para seguir el proceso, que si ya decidimos romper e iniciar esta denuncia, que no caigamos. Esta es una situación de mucha fortaleza para las mujeres y que la mayoría de los casos puedes entender porque este círculo de violencia las vuelve muy vulnerables”, mencionó la secretaria.
La independencia económica como clave para frenar la violencia
Para evitar este escenario, el gobierno de Coahuila impulsa programas para capacitar y que las mujeres emprendan negocios, con el fin de que logren su independencia económica. Valdés aseguró que con atención psicológica y acompañamiento legal, muchas sobrevivientes pueden reconstruir su vida.
Los datos de los centros también señalan la presencia del machismo en aproximadamente el 60% de los casos de violencia familiar, mientras que el consumo de alcohol y drogas interviene en cerca del 25% de las situaciones atendidas. Esos factores complican las dinámicas de violencia y la recuperación de las víctimas.
