Con bloqueador, gorras y mucha resistencia al calor, integrantes de la Memoria, Verdad y Justicia salieron a las calles de Acapulco, Guerrero para hacer lo que llevan años haciendo: buscar a sus familiares desaparecidos.
Por primera vez desde su creación en 2022, el colectivo llegó a la zona poniente del puerto para realizar una pega de fichas de búsqueda, una de las herramientas más visibles —y también más vulnerables— en su lucha.
Paredes de negocios, escuelas y postes se convirtieron en el espacio donde colocaron los rostros de quienes no han vuelto a casa, con la esperanza de que alguien los reconozca y aporte información.
¿Por qué las familias pegan fichas de desaparecidos?
Para muchas familias, pegar fichas es la forma más directa de mantener viva la búsqueda. Cada fotografía representa una historia detenida, una ausencia que sigue doliendo todos los días.
Socorro Gil, integrante del colectivo, cuenta que no siempre reciben apoyo: “Hay gente que nos da ánimo, pero otros nos dicen que ya no los busquemos o que estamos ensuciando las paredes”. A pesar de los comentarios negativos, aseguran que no van a detenerse. Su búsqueda, dicen, es con la esperanza de encontrarlos con vida.
Denuncian que arrancan fichas de búsqueda en Acapulco
Uno de los problemas más fuertes que enfrentan es que muchas de estas fichas son arrancadas o destruidas poco después de ser colocadas.
Carolina Rodríguez, quien busca a su hermano desde hace 10 años, lo explica con frustración: “Les pedimos que no las quiten, es nuestra forma de buscar a nuestro familiar”. Además del golpe emocional, esto también representa un gasto constante. Cada ficha implica impresión, traslado y tiempo, recursos que muchas veces salen directamente de sus bolsillos.
Smart Fit repone fichas de búsqueda en Acapulco
El pasado 2 de abril la empresa de gimnasio señaló que derivado de un error colocaron publicidad de Smart Fit sobre fichas de personas desaparecidas en Acapulco, por lo que ofrecieron disculpas a los familiares y reconocieron el significado que tienen los espacios destinados a la búsqueda de personas.
Después de retirar la publicidad, la empresa señaló que se puso en contacto con las madres buscadoras y colocaron nuevamente las fichas de búsqueda.
De acuerdo con las integrantes del colectivo, lugares como el Zócalo y la avenida Cuauhtémoc, en Acapulco, son donde más se presenta esta problemática. Ahí, dicen, es común que las imágenes desaparezcan en cuestión de horas o días, lo que dificulta que la información llegue a más personas.
A pesar de todo, las integrantes de la colectiva siguen saliendo a las calles. El sol, las críticas o la indiferencia no frenan su objetivo que es encontrar a sus seres queridos.
En un país donde hay más de 132 mil personas desaparecidas, estas acciones se han convertido en una forma de resistencia y de exigir que no se olvide a quienes faltan.
