Basta con abrir Google Maps para dimensionar el avance del problema: primero fue Llera y ahora Altamira, dos municipios de Tamaulipas separados por kilómetros de actividad ganadera, pero hoy conectados por una amenaza común: el gusano barrenador, una plaga que pone en riesgo al ganado, los empleos y las ganancias del campo.
Autoridades confirmaron el segundo caso de esta plaga en el estado, luego de que se detectara un caballo infectado en las inmediaciones del río Tamesí, lo que obligó a establecer un cerco sanitario en la zona para evitar su propagación.
Cerco sanitario en Altamira tras detectar animal infectado por el gusano barrenador
El hallazgo encendió las alarmas entre productores y autoridades sanitarias, ya que el gusano barrenador es conocido por atacar tejidos vivos de los animales, provocando infecciones severas que pueden terminar en la muerte del ganado si no se actúa a tiempo.
Confirman dos casos del gusano barrenador en Tamaulipas.
— Diana Romero (@DIANA_INFO7) January 5, 2026
El primero se detectó en Llera, un caso aislado y controlado, y el segundo corresponde a un caballo en Altamira, lo atribuyen a la cercanía con el estado de Veracruz
La exportación sigue detenida por el mismo motivo pic.twitter.com/DlOuHufSgd
El cerco sanitario se instaló en un área cercana al río Tamesí, un punto estratégico por el constante movimiento de animales y por su cercanía con otras zonas productoras. Para los ganaderos, el temor es claro: que el brote se salga de control y alcance más ranchos.
El golpe ya se siente en el bolsillo de los ganaderos de Tamaulipas
Más allá del riesgo sanitario, el impacto económico ya es una realidad. Productores aseguran que la presencia del gusano barrenador les cerró el acceso a mercados internacionales, especialmente al de Estados Unidos, donde la demanda de carne es alta.
“Se están teniendo que vender a precio nacional y desaprovechar el mercado real de la carne, que ahorita está muy bueno en Estados Unidos”, explicó Adalberto Elizondo, ganadero de la región.
Esta situación afecta directamente a municipios con alta producción ganadera como Altamira, Aldama, Soto la Marina, San Fernando y González, así como a zonas del norte de Veracruz, entre ellas Tampico Alto, Ébano y Pánuco, donde se concentra un gran número de productores.
Sin apoyos y enfrentando la plaga “a mano”
Ganaderos y campesinos coinciden en un punto: hoy enfrentan esta plaga sin apoyo gubernamental y con recursos limitados. Aseguran que la desaparición de fideicomisos y programas agropecuarios debilitó la capacidad de respuesta del sector.
“No es que se haya bajado la guardia, sino que desaparecieron 109 fideicomisos que tenían que ver con la cuestión agropecuaria. Uno de los más graves era el de investigación”, señaló Dimas Salazar, campesino y ganadero.
Ante la falta de respaldo, los productores han optado por medidas rudimentarias, como la vigilancia comunitaria y la detección temprana. Explican que el gusano barrenador puede identificarse antes de que cause daños mayores, ya que suele aparecer una espuma en el zacate, donde se desarrolla la larva.
Tamaulipas, el primer estado del norte en enfrentar la plaga
Con estos casos confirmados, Tamaulipas se convierte en el primer estado del norte de México en registrar la presencia del gusano barrenador, una plaga considerada mortal para el ganado y devastadora para la economía rural.
Ganaderos advierten que, si no se refuerzan las acciones sanitarias y el apoyo al campo, la plaga podría expandirse rápidamente, afectando no solo a la producción, sino también a miles de empleos que dependen del sector ganadero.
