La diputada local de Sinaloa, Paola Gárate, habló sobre la polémica elección de 2021 en el estado al asegurar que el proceso estuvo marcado por violencia, intimidaciones y presunta intervención del crimen organizado para favorecer el triunfo del hoy gobernador, Rubén Rocha Moya.
La legisladora, quien en ese momento era candidata de la alianza PRI-PAN-PRD, relató que fue privada de la libertad horas antes de la jornada electoral junto con representantes de casilla y miembros de la estructura territorial de su partido.
Según su testimonio, hombres armados interceptaron a varias personas relacionadas con la oposición en un operativo que describió como “terrorífico”.
¿Qué denunció Paola Gárate sobre la elección en Sinaloa?
La diputada aseguró que el ambiente previo a la elección fue hostil para quienes no formaban parte de Morena y señaló que grupos criminales operaron para intimidar a candidatos y operadores políticos.
De acuerdo con su relato, el 5 de junio de 2021, un día antes de la elección para renovar la gubernatura, alcaldías y diputaciones, llegó a las oficinas del PRI en Culiacán y ahí comenzó la pesadilla. Gárate contó que fue sometida por hombres armados y posteriormente privada de la libertad durante varias horas.
“Amarrada, encintada, encapuchada… más de nueve horas de infierno”, declaró la legisladora al recordar lo ocurrido durante aquella jornada. También describió un despliegue de camionetas con personas armadas que, según dijo, actuaban con total impunidad.
¿Qué dijo sobre Rubén Rocha Moya y Morena?
Durante sus declaraciones, Paola Gárate afirmó que la elección que llevó al poder a Rubén Rocha Moya carece de legitimidad debido a las irregularidades registradas durante el proceso. Incluso, aseguró que la violencia y las amenazas fueron determinantes para el resultado electoral.
La diputada calificó el proceso como una “narcoelección” y sostuvo que existió un pacto entre actores políticos y grupos criminales. En sus declaraciones también aseguró que muchas personas fueron sacadas de sus casas con violencia y amenazadas frente a sus familias. “No tiene legalidad esa elección”, insistió la legisladora sinaloense.
Durante aquella jornada electoral, autoridades reconocieron diversos incidentes relacionados con seguridad y violencia. El Tribunal Electoral estatal reportó más de 200 incidentes, entre ellos robo de urnas, amenazas y presencia de grupos armados en distintas zonas del estado. Sin embargo, únicamente 23 casos derivaron en la suspensión definitiva de la votación.
La oposición en Sinaloa denunció en su momento que existían condiciones de presión e intimidación contra candidatos y ciudadanos, aunque los resultados electorales finalmente fueron validados.
Cinco años después, el tema vuelve a tomar fuerza luego de las declaraciones de Paola Gárate, quien sostiene que el estado actualmente enfrenta las consecuencias de un “narcogobierno”.
Violencia política y crimen organizado en México
Las acusaciones realizadas por la diputada reabrieron el debate sobre la influencia del crimen organizado en procesos electorales en México.
Especialistas en seguridad han advertido desde hace años sobre la presión que grupos criminales ejercen en algunas regiones del país, particularmente durante campañas y elecciones locales.
Sinaloa ha sido una de las entidades señaladas históricamente por la presencia de organizaciones criminales y por los riesgos que enfrentan candidatos, funcionarios y ciudadanos durante periodos electorales.
Hasta el momento, ni Morena ni el gobernador Rubén Rocha Moya han respondido públicamente a las recientes declaraciones de la diputada.