Mientras dormía la población de la CDMX y sus alrededores, los estragos de las intensas lluvias se hicieron presentes con el desbordamiento de un río en los límites del Estado de México que inundó calles con aguas negras y lodo, además de la oportuna intervención de rescatistas para retirar un árbol gigante que amenazaba con colapsar sobre la vía pública.
Río Hondo se desborda y deja calles sepultadas bajo el lodo en Naucalpan
Las severas precipitaciones registradas durante la tarde y parte de la noche de este lunes provocaron el desbordamiento del Río Hondo, desatando una emergencia vial e higiénica en las inmediaciones de la colonia Industrial Alce Blanco, perteneciente al municipio de Naucalpan de Juárez, Estado de México.
#MientrasDormía | Afectaciones por lluvias
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) July 14, 2026
Equipos de emergencia laboraron durante la noche en el Valle de México ante los estragos del clima.
En el Centro Histórico de la #CDMX, Protección Civil retiró preventivamente un árbol muerto de 10 metros en la calle San Pablo que… pic.twitter.com/X2NGFbpP66
La corriente del río inundó de manera directa la avenida del Río con aguas negras, lo que encendió las alertas por posibles riesgos a la salud de los habitantes y generó el bloqueo total de la circulación vehicular. Durante la madrugada, tras disminuir de forma paulatina el nivel del agua, las calles afectadas quedaron cubiertas por una espesa y peligrosa capa de lodo, sumada a una gran cantidad de residuos sólidos que fueron arrastrados por la fuerza del caudal, lo que complicó el tránsito por completo.
Debido a las críticas condiciones del asfalto, elementos de la Policía Municipal resguardaron el perímetro y restringieron por completo el paso de automovilistas de manera preventiva para evitar accidentes mayores y prevenir que más vehículos particulares quedaran atrapados en el fango.
Cierran la calle San Pablo por retiro controlado de un árbol en riesgo de caer
Por otra parte, personal especializado de Protección Civil se movilizó de madrugada para realizar el corte controlado de un árbol de aproximadamente 10 metros de altura que representaba una amenaza latente para la población civil ante un posible colapso sobre la vía pública.
La intervención de los cuerpos de rescate se llevó a cabo de forma preventiva luego de que vecinos de la zona detectaran la inclinación del ejemplar y reportaran el peligro a las autoridades. El objetivo principal del operativo fue evitar un accidente que pudiera poner en riesgo la integridad física de peatones, automovilistas o causar daños estructurales en las viviendas colindantes.
Para garantizar la seguridad de los colonos durante las maniobras, la calle San Pablo permaneció completamente cerrada a la circulación vehicular por espacio de más de una hora, tiempo en el que los brigadistas utilizaron equipo de corte especializado para seccionar el tronco y retirar las ramas. Tras concluir las labores de limpieza, los restos del ejemplar fueron retirados del lugar y la vialidad fue reabierta de manera gradual.
