La dirigencia de Morena en Sinaloa ha decidido no marcar distancia con dos de sus perfiles más polémicos de cara a los próximos procesos electorales. A pesar de figurar en expedientes del Departamento de Justicia de los Estados Unidos por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, el senador Enrique Inzunza Cázarez y el alcalde con licencia de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, no están descartados para las candidaturas de 2027.
Edgar Barraza, dirigente estatal del partido, fue enfático al señalar que el partido no cerrará el paso a los dos "narcopolíticos", siempre y cuando cumplan con los términos legales de las futuras convocatorias.
"Vamos a esperar la convocatoria y si ellos deciden y cubren los requisitos que están en la convocatoria no serían descartados" expresó Edgar Barraza, dirigente estatal de Morena en Sinaloa.
De Badiraguato al Senado: Las denuncias por acoso y narco que acechan a Enrique Inzunza
Acusaciones de narcotráfico vs. requisitos internos de Morena
Tanto Inzunza como Gámez han sido señalados por autoridades estadounidenses como piezas operativas que presuntamente facilitaron el control territorial a la facción de "Los Chapitos".
Por su parte, los implicados han negado rotundamente estas acusaciones, calificándolas de intentos de desestabilización política. Esta narrativa ha sido acogida por la dirigencia estatal, que opta por priorizar el cumplimiento de los "requisitos de convocatoria" por encima de las alertas emitidas por agencias como la DEA o el Departamento de Justicia.
Cabe destacar que el senador Enrique Inzunza, hasta este 14 de mayo, acumula 13 días sin asistir a trabajar al Senado, además de que nadie lo ha visto. Aunque se mantiene activo en sus redes sociales. Cada día que no asiste le cuesta a los mexicanos el gasto de 4 mil 430 pesos. Mientras que Juan de Dios Gámez solicitó una licencia temporal como presidente municipal de Culiacán desde el 1 de mayo.
El camino de Sinaloa hacia las elecciones 2027
Al no descartar a Inzunza y Gámez, Morena envía un mensaje de continuidad al grupo político encabezado por el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya. Esta decisión representa un blindaje interno, pues al mantener a estos perfiles activos activos, el partido evita reconocer las filtraciones del crimen organizado en sus filas.
