Desde hace 21 meses, el comercio organizado en la zona sur de Sinaloa enfrenta una profunda contracción, aseguraron empresarios locales que observan el cierre de cientos de negocios como efecto directo de la violencia persistente.
De acuerdo con los testimonios de comerciantes, la inseguridad tras la narcoviolencia no cede y eso ha provocado consecuencias claras en la operación diaria y la continuidad de micro y medianas empresas.
¿Cuántos negocios han cerrado en el sur de Sinaloa por la violencia?
Empresarios señalaron que, desde el inicio de las acciones de violencia en Sinaloa después de la caída de “El Mayo” Zambada, las condiciones para operar se han vuelto complejas y muchas cortinas ya bajaron.
Francisca Cázares, empresaria, aseguró a cámaras y micrófonos de Azteca Noticias que al mes de marzo de 2026 había 900 empresas cerradas, pero actualmente podrían estar en los mil negocios que bajaron las cortinas. “Ya llevamos 21 meses con esta economía contraída”, resaltó Cázares Oliveros.
#Mazatlán Los últimos 21 meses han sido difíciles para el comercio organizado en la zona sur de #Sinaloa, pues la violencia no cede y ha dejado efectos secundarios en el sector, como el cierre de negocios, afirman empresarios.
— TV Azteca Sinaloa (@AztecaSinaloa) June 24, 2026
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Impacto económico y cierre de empresas en El Rosario y Escuinapa
Los afectados relataron que micronegocios y medianas empresas han vivido un deterioro sostenido en sus ingresos y en la seguridad para operar, lo que se traduce en cierres definitivos y en una reducción de la actividad comercial en municipios como El Rosario y Escuinapa.
Los entrevistados consideraron que la administración del gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, no ha logrado contener el problema desde que comenzó la narcoviolencia.
Empresarios exigen medidas urgentes ante la crisis comercial
Los comerciantes que aún permanecen activos han buscado alternativas para sostener sus negocios y retrasar cierres, aplicando medidas que describen como último recurso para mantener la operación y evitar perder sus fuentes de ingreso.
Respecto a la dinámica regional, señalaron que la situación en El Rosario y Escuinapa refleja la tendencia que se vive en el resto de la zona sur. Tobías Lozano Solorza, empresario, explicó que la proximidad con otros estados como Nayarit o Durango complica el control de la violencia: “Ahí hay ciertas luchas de poder que hacen mucho más difícil controlar la situación”, mencionó.
A pesar de los cierres y la incertidumbre, los empresarios destacaron que otro segmento del sector conserva su apuesta por la región: se registran nuevas aperturas e inversiones que, dijeron, podrían funcionar como un alivio y ofrecer un impulso para mitigar los efectos negativos en el mediano plazo.
Sin embargo, insistieron en que la recuperación dependerá de medidas efectivas de seguridad y de apoyo público que brinden confianza a inversionistas y comerciantes para consolidar la reactivación.
