San José del Palmar, un municipio de Chocó lastimado y olvidado desde antes del sismo en Colombia de 7.4. Ubicado en límites con Risaralda y Valle del Cauca, es uno de los puntos más afectados tras el terremoto.
Dentro de los distintos puntos de Chocó, donde convergen zonas rurales y apartadas como Quibdó, San José del Palmar ya presentaba problemas en su red de comunicación, de acuerdo con medios locales, lo que en estos momentos agrava la situación por el desastre ocurrido.
Santa Rosa de Cabal intenta levantarse tras el terremoto de 7.4...
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) August 13, 2026
Cerca de mil 900 personas resultaron damnificadas y al menos 20 edificios están en riesgo de demolición por posibles colapsos.
Aunque no se reportan víctimas mortales, los daños son graves y ya se habilitaron… pic.twitter.com/BxBBXkwndD
Sin agua y con cientos de casas afectadas
El municipio posee una red fluvial abundante; como consecuencia directa del movimiento telúrico, el acueducto de San José del Palmar colapsó por completo. Esta falla coincidió con un corte de energía y el bloqueo de las vías terrestres, debido a la naturaleza del desastre.
La falta de electricidad se extendió más allá del epicentro y golpeó a otras regiones del departamento, afectando incluso a Quibdó, la capital chocoana, donde el suministro eléctrico ya presentaba fallas estructurales previas que agravaron el panorama de emergencia.
Colombia comienza a levantarse tras la tragedia...
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) August 13, 2026
En Pereira avanzan la remoción de escombros y la evaluación de edificios, mientras sobrevivientes buscan recuperar sus pertenencias y pasan las noches en refugios improvisados.
El desastre ha dejado más de 100 muertos y… pic.twitter.com/fXiBf6SBd4
Los apagones masivos paralizan aspectos críticos para la supervivencia colectiva, poniendo en riesgo la operatividad de los hospitales, las redes de comunicación y los sistemas de bombeo.
El colapso total: Vías bloqueadas, acueducto destruido y apagones tras el sismo
La población enfrenta una grave crisis por la falta de suministro de agua potable. La comunicación telefónica y la señal celular son intermitentes o inexistentes, lo que dificulta gravemente la coordinación de los organismos de rescate y la atención a las necesidades urgentes.
Pese a la magnitud de los daños materiales, que incluyen cerca de 400 hogares afectados y unas 20 estructuras venidas abajo, el alcalde León Fabio Marín Moncada calificó la situación urbana como un “balance positivo” al confirmar que no hay pérdidas humanas que lamentar.
