En lo que las autoridades federales han calificado como uno de los esquemas de fraude migratorio más grandes en la historia de Estados Unidos, el Departamento de Justicia (DOJ) desmanteló una red criminal que operó durante más de una década facilitando más de 1,000 matrimonios falsos.
La organización, que cobraba hasta $100,000 dólares por trámite a ciudadanos extranjeros —principalmente originarios de la República Popular China—, generó ingresos multimillonarios mediante el engaño sistemático a las autoridades de inmigración.
Un total de once personas fueron arrestadas en la Ciudad de Nueva York bajo cargos de conspiración para cometer fraude matrimonial y favorecer la estancia ilegal de extranjeros en el país. Durante la presentación del caso, el Fiscal General de EU, Todd Blanche, enfatizó que la administración encabezada por el presidente Donald Trump reforzará las auditorías y no tolerará este tipo de operaciones que vulneran el sistema legal.
The defendants executed the fraud by pairing foreign nationals with U.S. citizens. The individuals would often meet for the first time immediately before obtaining a marriage license, arranging sham wedding ceremonies, and staging photographs designed to make those marriages… https://t.co/8tZh4DNWvN pic.twitter.com/gu3rMP6Lbf
— U.S. Department of Justice (@TheJusticeDept) August 12, 2026
Montajes fotográficos, cuentas compartidas y acuerdos prenupciales
El esquema criminal funcionaba como modelo de negocios internacional. Los facilitadores de la red se anunciaban a través de redes sociales y publicidad dirigida a ciudadanos chinos en busca de la residencia permanente (Green Card). Una vez cerrado el trato, la red emparejaba a los solicitantes con ciudadanos estadounidenses reclutados a cambio de pagos de hasta $30,000 dólares.
Las investigaciones del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) y de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) revelaron la elaborada logística de las ceremonias:
- Simulaciones de boda: Las parejas solían conocerse minutos antes de tramitar la licencia de matrimonio, realizando banquetes y sesiones fotográficas posadas para aparentar legitimidad ante los oficiales migratorios.
- Documentación alterada: Para engañar al gobierno, abrían cuentas bancarias conjuntas, tramitaban pólizas de seguro e impuestos compartidos.
- Cláusulas secretas: Pese a las pruebas bancarias y fotográficas, los involucrados firmaban acuerdos prenupciales en los que renunciaban explícitamente a convivir bajo el mismo techo, a derechos de herencia o manutención.
🚨@AGToddBlanche announces the unsealing of an indictment charging 11 defendants with conspiring (over the course of more than a decade) to orchestrate more than 1,000 sham marriages to fraudulently obtain immigration status for foreign nationals, primarily citizens of China. ⬇️ pic.twitter.com/LxidrYiNmu
— U.S. Department of Justice (@TheJusticeDept) August 12, 2026
Los involucrados irán a prisión
Aunque la base central de la organización operaba en distritos neoyorquinos como Brooklyn y Queens, el grupo coordinó matrimonios fraudulentos en estados como Connecticut, Pensilvania, Florida, Georgia y Kentucky, e incluso en países como China y Vanuatu. El dinero cobrado a los clientes extranjeros se distribuía en entregas a medida que avanzaban las etapas del trámite ante el USCIS.
Los acusados, entre los que se encuentran facilitadores, reclutadores y coordinadores de documentos, enfrentan dos cargos federales principales: conspiración para cometer fraude matrimonial y de inmigración (que conlleva una pena máxima de cinco años de prisión), y conspiración para fomentar la residencia ilegal de extranjeros (con una pena de hasta 10 años de cárcel). Con este operativo, las autoridades federales buscan enviar un mensaje claro sobre el endurecimiento de la fiscalización en todos los trámites migratorios dentro de territorio estadounidense.
