Tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, la violencia impactó en varias regiones alejadas de Jalisco de las que poco se habla. El pasado 22 de febrero, el Pueblo Mágico de Mascota vivió una jornada de terror puro: Bloqueos, vehículos incendiados y carreteras tomadas por grupos criminales marcaron un “domingo negro” para sus 14 mil habitantes.
¿Qué pasó en Mascota, Jalisco? Habitantes describen el terror
“Se metieron con la población para quitarles sus vehículos e incendiar, para bloquear las entradas y salidas”, relata Lili, comerciante local. En cuestión de minutos, las herramientas de trabajo de varias familias terminaron convertidas en chatarra.
A una semana del abatimiento del jefe del “El Mencho” ya se liberaron los caminos de los municipios de Chiquilistlán y Mascota, estos municipios llaman la atención porque el fue el propio Cártel Jalisco, quien hizo zanjas para evitar el paso de militares.
— Irving (@IrvingPineda) March 1, 2026
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El miedo no se quedó en las vialidades; los criminales cruzaron las puertas de las casas. Marcela, una de las habitantes afectadas, narra cómo la guerra del narcotráfico invadió su refugio:
“Ingresaron a mi casa y se llevaron mi vehículo, la verdad nos paralizamos... me quitaron mi único medio de transporte, el cual yo tenía para trasladar a mis hijos con su nana y al trabajo”.
Para Víctor, de profesión terapeuta, el impacto emocional y material fue devastador. Había comprado su auto apenas una semana antes del ataque. Su encuentro con los sicarios lo marcó de por vida: “Me despojaron de mi vehículo y me dijeron ‘corre porque aquí se muere’”.
Denuncian abandono del Gobierno tras caos por “El Mencho”
Han pasado más de dos semanas desde los ataques y las autoridades de todos los niveles mantienen un silencio indignante. Los mascotenses aseguran que el gobierno no les ha ofrecido ningún tipo de respaldo económico ni de seguridad para recuperar la paz o su patrimonio.
Ante la pregunta sobre el apoyo oficial, Alondra, residente del municipio, responde con un rotundo: “No, nada”.

Frente a la indiferencia institucional, la respuesta solidaria provino de la propia comunidad. A través de internet, los vecinos lanzaron la campaña “Ayuda para Mascota Jalisco” con el objetivo de recaudar fondos.
“Fueron alrededor de 30 vehículos afectados. Sé que a lo mejor son muy poquitos, pero para un pueblo tan pequeño y tranquilo, para nosotros es como si fueran miles”, explica Alondra.
Poco a poco, los habitantes intentan retomar sus actividades en una región que sobrevive gracias al turismo, pero la herida sigue abierta. “No es justo lo que hicieron con nuestra región... nunca había visto mi pueblo así y duele”, concluye Lili, con la exigencia latente de una justicia que el Estado se niega a brindar.