En la actualidad, los fenómenos meteorológicos extremos generan cada vez más dudas entre la población mundial. Una de las preguntas más frecuentes es si un tifón en Asia podría llegar al Pacífico noreste, cerca de las costas de México, como un huracán. La respuesta, según expertos, es mucho más compleja de lo que parece.
Aunque a simple vista parecen fenómenos distintos, lo cierto es que tifones, huracanes y ciclones tropicales son esencialmente el mismo tipo de sistema, ya que se trata de intensas tormentas que se forman sobre aguas cálidas y con características similares.
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¿Cuál es la diferencia entre tifón, huracán y ciclón?
Cabe señalar que la principal diferencia no radica en su estructura, sino en su ubicación geográfica. De acuerdo con organismos como la Organización Meteorológica Mundial, estos sistemas reciben distintos nombres dependiendo de la región en donde se forman:
- Huracán: Ocurre en el océano Atlántico y en el noreste del Pacífico
- Tifón: Ocurre en el noroeste del Pacífico (Asia)
- Ciclón tropical: en el océano Índico y Pacífico sur.
Es importante resaltar que estos fenómenos no cambian de naturaleza, solo de nombre conforme a su ubicación.
La ciencia ha avanzado a tal grado que hoy es posible utilizar datos reales, obtenidos de distintas mediciones, para crear “huracanes sintéticos”
¿Puede un tifón convertirse en huracán?
La respuesta corta es: sí, pero no de la forma en la que muchos se imaginan. Si un sistema tropical se desplaza desde el Pacífico occidental (donde se le llama tifón) hacia el Pacífico central o noreste, puede ser reclasificado como huracán, siempre que mantenga su estructura e intensidad.
Sin embargo, se debe resaltar que este tipo de trayectorias son muy poco comunes, ya que la mayoría de estos sistemas pierde fuerza o cambia de dirección antes de cruzar grandes distancias.
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Especialistas de agencias como la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) señalan que factores como la temperatura del océano, los vientos, además de la presión atmosférica influyen en su evolución.
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Es de suma importancia comprender estas diferencias, ya que en un contexto de cambio climático, la intensidad y frecuencia de estos fenómenos están en aumento, según reportes internacionales. Saber que un tifón y un huracán son el mismo tipo de sistema ayuda a interpretar alertas meteorológicas globales, además de entender mejor su impacto.
Expertos advierten que el calentamiento de los océanos podría favorecer tormentas más intensas y con trayectorias más amplias en el futuro. En resumen, un tifón sí podría convertirse en huracán, pero solamente si cambia de región y sin perder su estructura: ¿estamos preparados para enfrentar fenómenos cada vez más intensos y globales?
