¡Atención, viajeros! El gobierno de Estados Unidos intensificó su ofensiva contra el llamado turismo de parto, una práctica que aunque no pareciera comun sí lo es y que hoy podría ser motivo para perder la visa americana.
El Departamento de Estado informó que comenzó a revocar visas de personas relacionadas con estos esquemas y aseguró que continuará ampliando las investigaciones para identificar redes que facilitan este tipo de viajes.
La dependencia recordó que una visa estadounidense es un privilegio y no un derecho, por lo que puede ser cancelada cuando se detecta fraude, información falsa o un uso distinto al autorizado dentro del proceso migratorio.
¿Cómo operaban las redes investigadas por viajes de maternidad?
De acuerdo con los reportes, las autoridades estadounidenses señalaron que varias embajadas han detectado organizaciones dedicadas a coordinar viajes de maternidad hacia Estados Unidos; uno de los principales lugares fue África Occidental, identificada una red integrada por más de 100 personas que presuntamente utilizaban documentación fraudolenta para obtener permisos de viaje
De manera paralela, una representación diplomática en Europa detectó más de 400 casos sospechosos desde 2024. Asimismo, una embajada ubicada en el norte de África revocó más de 100 visas a padres vinculados con estas prácticas.
Las pesquisas también apuntan a la participación de al menos seis empresas que ofrecían asesoría sobre cómo responder durante las entrevistas consulares. Además, coordinaban hospedaje y otros servicios relacionados con el nacimiento de los bebés en territorio estadounidense.
Under President Trump, the State Department is defending the integrity of U.S. citizenship by ending illegal birth tourism schemes.
— Department of State (@StateDept) June 10, 2026
No foreigner is permitted to obtain a visitor visa for the primary purpose of acquiring U.S. citizenship for a child by giving birth in the U.S.
¿Por qué el turismo de parto genera debate tras el probable revocamiento de visas?
La discusión se centra en el principio de ciudadanía por nacimiento, conocido como jus soli, que establece que toda persona nacida en Estados Unidos adquiere automáticamente la ciudadanía, sin importar la nacionalidad o situación migratoria de sus padres.
Este derecho está protegido por la Decimocuarta Enmienda de la Constitución estadounidense y forma parte de una tradición jurídica que comparten la mayoría de los países del continente americano.
Mientras tanto, el Departamento de Estado insiste en que las visas de visitante B-1 y B-2 no pueden utilizarse cuando el objetivo principal del viaje es dar a luz para obtener beneficios migratorios para un menor.
