Armando ya no sabe qué pensar; por culpa de su suegra, Rebeca anda de malas con él y eso que él la ama. Armando acepta tener ‘su carácter’, pero es porque con él no se juega: si las cosas se hacen bien, todo tiene que estar bien. Ahora, Armando sólo espera que las cosas no terminen mal porque él le ha echado ganas a la relación, pero su suegra no ayudó. ¿Será que la suegra de Armando es la culpable del fracaso de su relación? Mientras Armando tiene un matrimonio de más de veinte años, decidió iniciar algo con Rebeca. ¿Por qué a la verdadera esposa de Armando no le importa?