Asela llega a la clínica de emociones para confesar que su hija Guadalupe siempre ha hecho lo que quiere y, ante sus problemas con Juan, está muy preocupada por sus nietas. Asegura que su nieta mayor le ha dicho que siente culpa porque sus padres no están juntos y que está decepcionada de su papá. Asela y su yerno Juan concluyen que Alondra está manipulada por Guadalupe.