Bertha no entiende qué hace su hija con un bueno para nada si ella la acostumbró a lo bueno. Advierte que, si Fernanda no comprende que Diego no es para ella, Bertha se lo hará entender. Fernanda niega ser una metiche; sólo ve por el bien de su hija Fernanda. Bertha es odontóloga, pero se negó a ‘echarle la mano’ a Diego, su yerno, quien tiene serios problemas dentales. Bertha detalla la precariedad en la que vive su hija con Diego y explica por qué Diego le queda corto a su hija.