A Diana le da mucho coraje ver que su hija Yessenia se involucró con un ‘don nadie’, pues a su lado nunca le faltó nada y ahora vive en una pocilga con muchas carencias. Diana advierte que el peor error de Yessenia fue haber truncado su carrera por un mediocre trovador como Andros y sentencia que su relación ya es un fracaso.