Eder, el papá de Noemí, dice que su pareja le devolvió las ganas de vivir y se siente muy enamorado, sin embargo, la hija de Eder está celosa; pero él advierte que, si no comparte su felicidad, es mejor que se vaya de su casa. Eder asegura que en su pareja encontró un gran tesoro y sentencia que quiere una vida con ella. ¿Será capaz de correr a su hija de su casa?