Gerardo, el exnovio de Mary, llega muy molesto a la clínica de emociones. Entre otras cosas, acepta que no debieron salirse del departamento de Mary debiendo rentas, pero él estaba harto de Mary por ratera y vividora. Gerardo es taxista de aplicación y, además de darse cuenta que Mary le robaba, le encontró mensajes muy comprometedores. Ahora que Mary está con Eder, ella le ha enviado mensajes a Gerardo para decirle que lo extraña y se refiere a Eder como ‘cajero automático’. ¡Inadmisible!