Edith, hija de Ofelia, entra a la clínica de emociones muy molesta porque no puede entender por qué su mamá no le permite estar con Omar, el que la abandonó cuando ella se embarazó de él. Edith responsabiliza a la mamá de Omar de influenciarlo; asegura que la mamá de Omar nunca la quiso y, por ella, Omar ha tenido sus conductas cuestionables contra Edith. Mientras Ofelia trata de proteger a Edith tratando de alejarla de Omar, Edith le reprocha que nunca estuvo para ella.