Inés, mamá de Reymundo, entra a la clínica de emociones con mucho coraje por todo lo que sucede con su hijo. En primer lugar, Inés deja claro que la única culpable de todo lo que sucede es su nuera Coryna, pues metió a su casa a una mujer no debía; aunque esa mujer era amiga de Coryna. ¿Será que realmente nunca le cayó bien Coryna a su nuera Inés? ¿Será porque casaron muy jóvenes?