Jaqueline, tía de Sofía, advierte que las cosas no funcionan con sentimientos, sino con derechos; quiere que sus sobrinas entiendan que ya no son unas niñas desamparadas, ahora son unas personas adultas. Jaqueline sólo quiere lo que le corresponde; si sus sobrinas se quedan en la calle, a ella no le importa. Jaqueline asegura que es la heredera de su mamá aunque no hizo su testamento antes de morir. ¿Por qué no se podría quedar con el departamento de su mamá? ¡Ni siquiera estuvo en el velorio de su mamá!