Marina, hija de Ernesto, entra a la clínica de emociones para revelar qué tan inconforme está con que su papá se haga cargo de los gastos de los hijos de su concubina. Aunque a Marina no le cae mal Verónica, no ve con buenos ojos que su papá se haya juntado con Verónica sin guardarle el luto debido a su madre. Marina sospecha que su papá ya tenía algo con Verónica antes de que faltara su madre. ¿Será?