Luis se siente devastado luego de que su novia, treinta años menor que él, lo dejara tras ser diagnosticado con diabetes. Lupita confiesa que dejó a Luis porque no estaba dispuesta a cuidar a un viejo enfermo, y también advierte que no quiere regresar el anillo de compromiso, entre otras cosas. Para Juana, su hija está dejando ir a un buen partido, pues lo que importa es que tiene dinero; el amor está sobrevalorado. Mientras la hija de Luis intenta hacerlo entrar en razón, alguien el confesará su amor a Luis y la historia podría dar un giro de 180 grados.