Mónica cometió el error de engañar a su marido con alguien que se terminó enganchando y ahora no la dejan en paz. Ella niega haberle sacado miles de pesos a su amante Eduardo y asegura que él se los regaló. Confiesa que se estaba enamorando de Eduardo, pero también tiene a su esposo y a sus hijos. Mónica revela que todo comenzó como un juego, pues estaba aburrida de sólo cuidar a sus hijos, pero ahora no sabe cómo quitarse a Eduardo de encima. Eventualmente, el marido de Mónica la perdonó y ahora está recuperando su matrimonio y a su familia. Por eso, quiere pedirle a Eduardo que la deje de estar buscando y que se olvide de ella. Sin embargo, Eduardo sólo le pide que le pague lo que le debe para dejarla en paz. ¿Quién miente en esta relación tormentosa?