Cuando Rocío se embarazó a los 17 años, su papá la obligó a darlo en adopción. Su padre asegura que, gracias a ello, Rocío tiene una carrera universitaria y pudo salir adelante. Sin embargo, la mamá de Rocío se arrepiente de no haber impedido tal atrocidad. El esposo de Rocío le reclama que nunca le contó esta historia y alguien llegará a la clínica de emociones para reclamarle a Roberto sus cuestionables decisiones.