Rebeca, hermana de David, llega muy enojada a la clínica de emociones muy alterada y asegura que siente vergüenza por su hermano, quien llegó a su casa haciéndose la víctima porque Valeria lo habría corrido de su casa. Rebeca revela que su mamá tiene problemas de salud y que por ello prefiere cuidar lo que le dice a su mamá. Rebeca advierte que en su casa no será bien recibido.