Rebeca no puede creer cómo su hermana, por ver frutinovelas, puso en riesgo la vida de un niño; ahora no quiere enfrentar su estupidez, pero Rebeca advierte que ella se encargará de hacer hacerla responder. Rebeca tiene tres hijos y desde que se separó del padre de ellos, se regresó a vivir con su mamá; ahora él quiere obligarla a regresar con él.










