El deseo de conseguir unas pestañas largas nos puede llevar al uso de cosméticos o aceites vegetales que terminen por irritar nuestros ojos por ser una zona muy compleja y expuesta al daño de la conjuntiva.
Aplicar productos inadecuados, fórmulas densas o aceites industriales en el borde de las pestañas puede desencadenar visión borrosa, enrojecimiento o desarrollo de orzuelos y otras condiciones incómodas.
Por ello, expertos han declarado que para nutrir el folículo piloso de forma efectiva y sin compromenter la salud ocular se necesita de lípidos biocompatibles y de textura ligera.
¡Así le coqueteó Kunno a Kike Mayagoitia en su presentación como granjero para La Granja VIP Segunda Temporada!
Los 3 aceites vegetales que sí nutrirán tus pestañas
A diferencia de las opciones pesadas u oclusivas que saturan la zona, estos tres extractos botánicos destacan por su perfil lipídico noble y su rápida absorción en a queratina capilar.
- Aceite de almendras dulces
Es uno de los lípidos más ligeros y fluidos de la cosmética natural. Destaca por su alta concentración de ácidos grasos omega-6, proteínas y vitamina E, los cuales penetran con facilidad en la fibra de la pestaña, aportando elasticidad de inmediato, así como previniendo que se quiebren por el uso de rímel pesado o rizadores.

- Aceite de argán puro
Conocido mundialmente como el "oro líquido", este aceite posee una textura seca de absorción acelerada que minimiza notablemente el riesgo de migración hacia el globo ocular.
Su riqueza en polifenoles y ácidos grasos esenciales nutre profundamente las raíces debilitadas, acondicionando el vello desde el nacimiento sin obstruir los finos poros del párpado.

- Aceite de jojoba o cerámica líquida
Técnicamente, es una cera líquida cuya estructura molecular es casi idéntica al sebo humano natural. Esto hace que sea sumamente biocompatible con la delicada piel del párpado; sellando la hidratación del vello y disolviendo de forma sutil los residuos microscópicos de maquillaje, fortaleciendo la estructura capilar sin dejar una película grasosa oclusiva.
Para que los nutrientes hagan su trabajo, se necesita aplicar una dosis milimétrica, de medios a puntas y con movimientos suaves hacia arriba.
