Las sombras de ojos pueden trasformar por completo una mirada, especialmente cuando se eligen tonos que aportan luz y crean diferentes puntos de dimensión. Algunas tonalidades permiten destacar el color de los ojos y conseguir un acabado más luminoso sin necesidad de recargar el maquillaje.
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La clave está en combinar los colores y aplicarlos en zonas estratégicas del párpado. Desde tonos claros y luminosos hasta opciones más intensas para generar contraste, existen diferentes alternativas para conseguir unos ojos que se vean más brillantes y definidos.
¿Cómo influye la colorimetría en el maquillaje?
La colorimetría permite identificar qué tonos de maquillaje pueden favorecer más según las características naturales de cada persona. Al elegir sombras que armonicen con el color de los ojos, el tono de piel y el cabello, es posible crear contrastes que destaquen la mirada o combinaciones más suaves que aporten luminosidad.
¿Qué sombras ayudan a conseguir una mirada más brillante?
Para conseguir una mirada más luminosa, existen tres opciones que destacan por sus tonos y acabados: champán brillante, oro rosa metálico y bronce satinado. Cada una puede utilizarse en diferentes zonas del ojo para aportar luz, dimensión y contraste al maquillaje.
Sombra champán brillante
Su tono claro con pequeñas partículas de brillo funciona especialmente bien para iluminar la mirada. Puedes aplicarla en el lagrimal y en el centro del párpado móvil para crear puntos de luz que hagan que los ojos se vean más despiertos.
Sombra oro rosa metálico
El oro rosa combina matices cálidos y rosados con un acabado reflectante que aporta luminosidad al párpado. Puedes extenderla sobre el párpado móvil utilizando la yema del dedo para intensificar su efecto y conseguir un maquillaje sofisticado.
Sombra bronce satinada
El bronce permite aportar profundidad sin recurrir a tonos demasiado oscuros. Su acabado satinado genera un brillo más discreto y puede aplicarse en la zona externa del ojo y difuminarse hacia la cuenca para enmarcar la mirada.
